- Te he echo venir para que me des un beso.-¿Uno nada más?
- Dos si te quedas un ratito más.
- Tres y me quedo hasta mañana.
- Cuatro y te quedas para siempre.
- Acepto.
Supongo que todo en esta vida será asi, te caerás mil veces pero te
levantarás otras mil, dejarás algún amigo pero regresará algún otro,
dejarás caer mil lágrimas pero soltarás otras mil sonrisas, dirás miles
de ''adiós'' pero también miles de ''holas'', jugarás con fuego y te
quemarás, soltarás muchos ''te quiero'', escucharás muchos ''yo a ti
no'', reirás de felicidad, entregarás el corazón mil veces y te lo
romperán otras mil, pero lo que no puedes hacer nunca, es decir ''me
rindo''.Sólo pierdes definitivamente una batalla cuando la abandonas.
Ponte guapa. Saca los tacones de tu prima mayor de ese armario que tan
prohibido tienes. Mídelos y asegúrate de que superan los 12 centímetros.
Póntelos y pierde el equilibrio hasta que te canses de caminar como un
puto pato mareado y comprendas que tú también puedes deslumbrar. Ponte
el vestido más corto, apretado y sugerente que tengas, y el escote que
no falte. Vístete del color que menos les guste a tus padres. Píntate
tanto que tengan que decirte que eres muy pequeña para ello. Los labios
de rojo pasión. Sumérgete en ese ritmo repetidizo que se hace contigo y
causa un pitido en tu oreja cuando regresas a casa. Haz que tus pasos
suenen a pesar del volumen de la música. Pídete algún cubata de más y
ponte lentillas del color de tu Malibú favorito. Acércate a ese chico
rodeado de chicas y déjales claro que para zorras ellas, zorra tu.
Sácalo a bailar, dale un número falso y deja en manos del destino que
vuelva a saber algo de ti. Llega tarde a casa y cuando te pregunten di
que no volverá a pasar. Suena el despertador y vuelta.
Ella es siempre la última en abandonar la fiesta. La que con una mirada
hipnotiza, con dos enamora. La que siempre está y la que nunca falta.
Con ella tienes más de un millón de historias buscando los lugares de
los que hablan las canciones, bebiendo la ciudad de un trago y sin
respirar. Y las noches se hicieron inolvidables al lado de amores
efímeros y besos letales. Y las lágrimas desaparecieron cuando apareció
ella. La mejor compañía para planear el asalto al mundo en los cafés de
las 5, para perderse en los aeropuertos, para amanecer charlando con
cara de locos, para dormir en el metro, para coger aviones. Para hacer
noche en un coche. Para hacer guardia en la puerta de ese bar hasta que
sus amores imposibles salen a echar un piti. Y guiñan un ojo en la
distancia. Como superhermanas que bailan en esa discoteca. Comiéndose la
ciudad con su sonrisa a cada paso. Como si mañana no existiera y hoy
fuera a durar para siempre. Esta ciudad no sería mágica sin ella.